El poder del lenguaje
He leído los artículos de Elvira Lindo Las palabras
hieren y Daniela Jerez Quien es Mary
Beard y porqué ha inspirado miles de mujeres. Escritos a raíz de los
insultos recibidos por la feminista e
historiadora Mary Beard, por su ponencia “Venga, cállate,
querida” en el British Museum. Tras su lectura, me surgen algunas
ideas sobre lenguaje y sexismo.
Inicialmente constatar que las redes sociales y en particular
Twitter son un nido “anónimo” dónde personas sin argumentos disparan su odio a
base de insultos. A diario, al entrar en mi cuenta, puedo obsevar cada vez con más
frecuencia como se insulta a mujeres que defienden sus ideas de igualdad haciendo
referencia casi siempre a aspectos
físicos. Expresiones como “mal follada”, “gorda de mierda”, “quién te va a querer a ti con
esos pelos” se alternan con otros de carácter más ideológico como “feminazi” o “inquisidoras”.
Por poner los primeros ejemplos que acabo de leer antes de comenzar estas
líneas.
A Mary Beard la insultaron gravemente haciendo referencia
a su físico, a su forma de vestir, y respondió con una fortaleza encomiable,
desde el diálogo con el joven, que le pidió perdón y se arrepintió de su comportamiento.
Su respuesta es fruto de su empoderamiento, imagino que
construido a lo largo del tiempo, mostrando su valía en un mundo, el de la
arqueología, tradicionalmente dominado por hombres.
Lamentablemente no es esta la respuesta que recibe quien
califica a un chico de “sarasa”, “mariposón”, “flojeras” o “anormal” por mostrar un comportamiento
diferente al estereotipo de “machito” adolescente. Hablo del día a día de un
centro educativo.
Tampoco recibe una respuesta contundente aquel que
califica de “machorra”, “bollera” a chicas que tienen gustos no considerados de chicas. Como jugar al fútbol o subir a los árboles.
O referidos a su físico, hace pocos días que una chica de
3º de la ESO llegó llorando amargamente porque sus “compañeros” se burlaban
continuamente de ella llamándola “cara caballo”.
Aunque intentamos dotar de herramientas para que tengan
un autoconcepto y autoestima equilibrada, no es menos cierto que en plena
adolescencia la influencia del grupo de pares sobre el autoconcepto es la que realmente
tiene mayor incidencia en chicas y chicos. La diferencia entre como asumen
estas descalificaciones está en la tiranía que imponen medios de comunicación
sobre el ideal de mujer, afectando así de forma más profunda a las chicas.
Los cambios biológicos en la adolescencia que en chicos,
por ejemplo, se muestran en crecimiento muscular elevan su autoestima. Las
chicas, en base esa tiranía referida anteriormente son más vulnerables durante
estos cambios biológicos adolescentes. Una vulnerabilidad producto de
prejuicios y estereotipos, no producto de una realidad natural. El lenguaje no es neutral, tiene un sesgo claramente sexista, es poderoso y el primer lugar para reflexionar en como lo usamos. Las palabras hieren, si, rotundamente si.
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